jueves, 25 de octubre de 2012

escucho música

Las notas melodiosas del piano, un lamento triste i dulce. Bach, creo pero no estoy segura. Me envuelvo en el edredon y silenciosiamente voy hacia el corredor y hacia el gran salón. Christian está en el piano, completamente perdido en la música que está sonando. Su expresión es triste y desamparada, como la música. su interpretación es fascinante. Recostada contra la pared de la entrada, escucho embelesada. Él es un músico consumado. Se sienta desnudo, su cuerpo bañado por la cálida luz emitida por una lámpara solitaria junto al piano. Con el resto de la gran sala en la oscuridad, es como si estuviera en su propia aislada piscina, intocable...solo en na burbuja...

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